El vidrio templado es un tipo de cristal más resistente que el vidrio normal y que se rompe en "añicos" con menor posibilidad de provocar heridas, a diferencia de un cristal flotado que al romperse, tiene el mismo efecto que una guillotina y puede llegar a crear heridas muy graves.

El cristal templado es fabricado mediante procesos térmicos  que aumentan su resistencia mecánica y térmica; y, es entre cuatro y cinco veces más resistente que el vidrio sin templar.

Se utiliza cuando se requiere un vidrio resistente y seguro, por ejemplo: en puertas, cubiertas de mesa, canceles de baño, protectores de pantalla para smartphones, repisas en refrigeradores, cubiertas de estufa, barandales, ventanas en coches, etc.